Ecos de un pasado volcánico
El Lago de Atitlán, en las tierras altas de Guatemala, cautiva con un paisaje de aguas profundas rodeadas por antiguos volcanes que dibujan un horizonte imponente. Encajado en una caldera formada tras una gran erupción, este lago combina calma y fuerza geológica en una escena que parece suspendida en el tiempo.