Una ciudad forjada a lo largo de los siglos Una ciudad forjada a lo largo de los siglos
Siracusa, Sicilia, Italia
Siracusa al atardecer, Sicilia, Italia (© Balate Dorin/Getty Images)
Al caer la tarde en Siracusa, el sol desciende sobre el mar Jónico y la ciudad se envuelve en una luz suave que realza su pasado milenario. Fundada por colonos griegos de Corinto en el siglo VIII antes de nuestra era, la ciudad creció hasta convertirse en una potencia del Mediterráneo antiguo. Hoy forma parte del conjunto Patrimonio Mundial de la UNESCO junto con la necrópolis rupestre de Pantalica y conserva una identidad marcada por la ciencia, el pensamiento y la historia.
El perfil del Castello Maniace se recorta frente al agua, recordando la época de Federico II y su papel estratégico junto al puerto. En este escenario se firmó en 2009 la Carta de Siracusa dedicada a la biodiversidad y al diálogo entre naturaleza, cultura y desarrollo. Cineastas de distintas generaciones han encontrado aquí un decorado natural que demuestra que Italia es también memoria viva expresada cada día al ponerse el sol.